¿Sufre usted de dolores de cabeza, urticaria, asma, eccema, síndrome de colon irritable, colitis ulcerativa, artritis reumatoidea, síndrome de fatiga crónica? ¿Se siente deprimido, malhumorado, perezoso?
Sufre su bebé de cólico, diarrea, erupciones alérgicas? Tienen sus hijos sibilancias, infecciones de oído, jaquecas, crisis epilépticas?
La ciencia ha comenzado a reconocer que esas enfermedades podrían ser desencadenadas o agravada das por un rechazo innato del organismo a ciertos alimentos. No son alergias corrientes sino unas torturas extrañas ejercidas por los alimentos, únicas en ciertos individuos, y nadie sabe exactamente cómo suceden. Recomiendo leer el articulo (lo mejor y lo peor del pescado)
Pero una cosa es cierta: son reales, y el haberlas reconocido ha servido para resolver muchos misterios de la salud. Cuando no se logra identificar esas reacciones adversas a los alimentos, como sucede muchas veces, la persona es condenada innecesariamente a muchos años de malestar y mala salud.
El hecho de haber reconocido la existencia de extrañas “alergias” a los alimentos constituyó una revolución. Algunos especialistas de renombre creen que las intolerancias ocultas a los alimentos son las causantes de diversas enfermedades.
Esas reacciones, aunque comúnmente denominadas alergias, no concuerdan con la definición típica de la alergia a los alimentos. Por consiguiente, los expertos han optado por llamar a esas reacciones “intolerancias”, “sensibilidades”, “reacciones metabólicas” o sencillamente “reacciones adversas”.
La diferencia entre las teorías antiguas y las modernas sobre las alergias a los alimentos radica en lo siguiente: cuando se trata de un caso claro de alergia a algún alimento, reconocido desde hace mucho tiempo por los médicos, con sólo probar un bocado del alimento al cual la persona es alérgica, inmediatamente sobreviene una reacción brusca, como ardor en la boca, erupción y prurito, un ataque de asma o choque anafiláctico.
Cuando se hacen las pruebas cutáneas y sanguíneas, el resultado es positivo para el alimento alergénico.
Un caso típico de alergia verdadera a un alimento, el sistema Inmunitario reacciona exageradamente y confunde los compuestos inocuos presentes en la leche de vaca o las nueces, por ejemplo, los enemigos como las bacterias o los virus.
Este error inicia una reacción de alarma en cadena. El sistema inmunitario comienza a producir inmunoglobulina E O IgE, aprestándose para luchar contra la amenaza (antígenos) y liberando histaminas y otras sustancias químicas que provocan los síntomas de la alergia.
Tradicionalmente, se consideran alergias verdaderas solamente aquellas reacciones en las cuales participa la IgE.
Foto cortesia de www.mexicotop.com





















[...] • Para demostrar la culpabilidad de determinado alimento, necesita una “prueba de provocación”. Durante una semana, consuma grandes cantidades del alimento que había estado evitando. Si son productos lácteos, consuma leche baja en grasa, yogur y requesón dos o tres veces al día. Si es el maíz, coma mucha mazorca, hojuelas de maíz, tortillas, pan de maíz y frituras de maíz. Si es el trigo, coma pan, cereales de trigo y pasta. Observe si se siente peor y si vuelve a tener síntomas como dolor, fatiga o malestar abdominal. Si es así, ese alimento tiene en parte la culpa, recuerde que el síntoma puede tardar dos o tres días en aparecer. Recomiendo leer el articulo (usted podria ser victima de torturas extrañas por parte de los alimentos) [...]
como se puede tratar un colon perezoso
a pesar de haberse desparasitado la paciente y tomar el te de limpieza de colon, aun persiste el estreñimiento, que productos se pueden prescribir